Donde se ha visto que los patos le tiren a las escopetas.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
Poco mal y bien quejado.
Oveja harta de su rabo se espanta.
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
El que algo debe, no reposa como quiere.
Quien da el consejo, da el tostón.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Vamos a ver dijo el ciego.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
No tienes dedos para el piano
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Dame pan y llámame perro.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Quien mal cae, mal yace.
En lo ajeno, reina la desgracia.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
El tahúr no juega limpio.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Al leñador caza, y al cazador leña.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Ojo al parche.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Buscar los tres pies al gato.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Aquel que guarda siempre tiene.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Hacer ruido, para sacar partido.