El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Alabar y callar para medrar.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Muerte y venta deshace renta.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Del mal vino, buena borrachera.
Hacer del san benito gala.
Mediado enero, mete obrero.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
La confianza mata al hombre.
Quien acomete vence.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
La suerte está echada.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
La gota que derramó el vaso de agua.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
En guerra avisada no muere gente.
Casa hecha, bolsa deshecha.
El que rompe, paga.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Quien se casa, mal lo pasa.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Con tontos, ni a coger hongos.
Nunca llovió que no se despejara.