Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
Matar un tigre.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
Más vale oler a asno que a muerto.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Buen cazador, mal labrador.
Creer a pie juntillas.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
Con el metro que midas, te medirán.
A la hora mala no ladran los perros
Al hombre valiente, espada corta.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Al pie del monte, se ahúma el capote.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
El ajo es la triaca del villano.
El sol sale para justos y pecadores.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Llegar a punto de caramelo.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Le dan la mano, y se coge el codo.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Bonete y almete hacen casas de copete.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
El que escucha su mal oye.
De los hombres se hacen los obispos.
Hombre canoso, hombre hermoso.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.