Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Por la plata baila el mono.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
La noche es capa de pecadores.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
El que bien vive, harto letrado es.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Quien se casa, casa quiere.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Año derecho, de la era al barbecho.
Idos y muertos, olvidados presto.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Habiendo don, tiene que haber din.
Para San Vicente, enero pierde un diente.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Dame rojura y te daré hermosura.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Bienes y males, a la cara salen.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Un pie calzado y otro descalzo
La mula y la mujer son malos de conocer.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Marido muerto, otro al puesto.
El que nació para caballo tiene que morir pastando.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.