Al capón que se hace gallo, azotallo.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Darle a uno mala espina.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Dios no desampara a sus hijos.
El carcelero es un prisionero más.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Además de cornudos, apaleados.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Ir a amarrar el zorro.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
Dar de comer al diablo.
El que fía, salió a cobrar.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Fuiste con el abogado y ya saliste escaldado.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Me cortaron las piernas.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Antes verdugo que ahorcado.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Aquí hay gato encerrado.
Cabeza calva, peinada antes del alba.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.