Al mal circo le crecen los enanos.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Nunca falta Dios a los pobres.
Gitano no saca la suerte a gitano.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Más mamado que chupo de guardería.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Dios da las nueces, pero no las parte.
El ojo del amo engorda al caballo.
En casa del herrero, asador de madero.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
La cara bonita y la intención maldita.
Con el mismo cuero las correas.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Gato escaldo del agua fría huye.
Iglesia, o mar, o casa real.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Mujer con toca, dos veces si.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Puta en ventana, mala mañana.
Hacer de toda hierba un fardo.
A otro perro con ese hueso.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Del que jura, teme la impostura.
Carne de cochino, pide vino.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Duro de cocer, duro de comer.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Echarle mucha crema a sus tacos
El mal de tonto, no tiene cura.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Cada uno es para si y Dios es para todos.