De ese infierno no salen chispas.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Son como uña y mugre.
Al mal segador la paja estorba.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Las penas con pan son buenas.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
El que no te ama, burlando te difama.
Te casaste, te frego.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
La letra, con sangre entra.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
A tal puta, tal rufián.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
Lengua malvada corta más que espada.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
No da un tajo ni en defensa propia.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Agrandado como alpargata de pichi.
Para colmo de males, tratar con animales.
Burro apeado no salta vallado.
El juez que toma, presto es tomado.
Pan duro, pero seguro.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Alabanza propia es vituperio.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
En casa llena el loco no se apena.