Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Miren quién habló, que la casa honró.
Juez con prisa, juez que yerra.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Al que no le saben, le inventan.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
El que a burros favorece, coces merece.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Despistado como perro en cancha de bochas.
A quien vela, todo se le revela.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Caballo manco no sube escalera.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Suegra y sin dinero, al brasero.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Más ordinario que un sicario en un burro.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".