Mal mascado y bien remojado.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Quien anda mal, acaba mal.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
El más abusado se ahoga en el vado.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
No da un tajo ni en defensa propia.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
La llaga sana, la mala fama mata.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Costumbre mala, desterrarla.
Agrandado como alpargata de pichi.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Hace más la raposa que la curiosa.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
La fe mueve montañas.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
La zagala y el garzón, para en uno son.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Hablar con bestias es para molestias.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Gallina que no come, no pone.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.