A quien labora, Dios lo mejora.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Mejor una buena separación que una falsa amistad
La diligencia es la madre de la buena forma.
La cama guarda la fama.
Frio, frio, como el agua del rio.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
El vino malo es mejor que el agua buena.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
El pelo se pierde, la calvicie nunca.
No cruces el puente antes de llegar a él.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Pocas palabras son mejor.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
El que no se fía, no es de fiar.
Hasta la salud necesita descanso.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Hablar por referencias es casi mentir.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Los amantes que se pelean, se adoran
Agua de Febrero, mata al onzonero.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
De la boca del ladrón, todos lo son.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.