Malo es errar, pero peor es perseverar.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
No se me olvidará mientras me acuerde.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
Está como padre, que le llevan la hija.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Con pan, hasta las sopas.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
No quieras nunca buenos comienzos.
El que tiene buenas piernas no necesita muletas.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
El tiempo no perdona a nadie.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
A saya blanca, ribete negro.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Componte para el marido y no para el amigo.
Tienes la razón, pero vas preso.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.