Estás más perdido que un juey bizco.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
La fortuna a los audaces ayuda.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Sin un duro, no ha futuro.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
De comerciar a robar, poco va.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
El amor es tan fuerte como la muerte.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
En Marzo saca la cabeza el lagarto.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
Estas son de mi rodada.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Para bien morir, bien vivir.
Alza en lodo y siembra en polvo.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.