Para bien estar, mucho hay que andar.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Ni para carga ni para silla.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
Quien más saliva tuviere, mucho más harina ingiere.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Con la muerte todo se acaba.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Aire gallego, escoba del cielo.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Cada uno con su humo.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Primero la firmita y luego la camita.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
Mal reposa la vida dudosa.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Buey viejo, no come tronco.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Nadie se hace rico dando.
Bien casada, o bien quedada.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Toda virtud está siempre entre dos vicios
El que está en el molino es el que muele, y no el que va y viene.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
No seas mono, porque te bailan.
Todo lo hace bien el hombre de bien.