Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Desde San Pedro a San Miguel todos los culos cagan bien.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
El malo siempre piensa engaño.
Las malas nuevas, pronto llegan.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
No hay gallina ponedora, que ponga un huevo cada hora.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
A bien obrar, bien pagar.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Mal se cuece olla que no se remece.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Quien no tiene quiere más.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Decir, me pesó; callar, no.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Con el metro que midas, te medirán.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Haz bien y vive alegre.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Hechos son amores y no buenas razones.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.