Dos agujas no se pinchan.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Del buen vecino sale el buen amigo.
El que come solo, muere solo.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
Las penas con pan son buenas.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
El corazón engaña a los viejos.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Estas como mango, amarilla y bien chupada.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Dame rojura y te daré hermosura.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
El mandar no admite par.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Entre pillos anda el juego.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
No está la Magdalena para tafetanes.
La belleza más divina, también defeca y orina.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Sustos y disgustos matan a muchos.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Mano lavada, salud bien guardada.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
El que hizo la ley hizo la trampa.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Quien pisa con suavidad va lejos.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Con lo que sana el hígado, enferma la bolsa.