La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
La vida es un juego.
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.
Otra cosa es con guitarra
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Irse por los cerros de Úbeda.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Como el espigar es el allegar.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Quien se excusa se acusa.
A carne de lobo, hambre de can.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Bien muere, quien bien vive.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Los justos pagan por pecadores.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Los extremos se tocan.
¿Qué tiene que ver el culo con las témporas?.
No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
Nadie da sino lo que tiene.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Yo me morí, y que cosas vi.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.