No hay don sin din.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Dar gusto da gusto.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
A medida del santo son las cortinas.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
El trabajo ennoblece.
Del viejo el consejo.
Nadie le da vela en este entierro.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Quien tenga tiempo que no espere
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
La alegría es gemela
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Quien ama, teme.
Fía mucho, más no a muchos.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Dar es corazón, pedir es dolor
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
La mala vida acaba en mala muerte.
Casa de concejo, pajar de viejo.
A fullería, cordobesías.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Amistad que murió, nunca renació.
Juego y paseo, solo para recreo.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.