Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
O la bebes o la derramas.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
El vino es la teta del viejo.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
A la hija muda, su madre la entiende.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Saco de yerno, nunca es lleno.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Casa de Dios, casa de tos.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Boca sin dientes, casa sin gente.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Habló de putas "La Tacones".
Tal vendrá que tal te quiera.
Dulce y vino, borracho fino.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Cada cual es rey en su casa.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
El queso pesado, y el pan liviano.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Gota a gota, la mar se agota.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
A buena confesión, mala penitencia.
Agua y sol, tiempo de requesón.
El que no ama, no se desilusiona.
A secreto agravio, secreta venganza.
De buena casa, buena brasa.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
En la casa del cura siempre hay hartura.
Con solo honra no se pone olla.