En casa sin mujer, no te podrías valer.
Hay que poner tierra de por medio.
Como chancho en misa.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Amar sin padecer, no puede ser.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Ofrecer el oro y el moro.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Más merece quien más ama.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Para conservar amistad, pared en medio.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Para su madre no hay hijo feo.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Amores añejos acaban con los pellejos.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
El agua arruina el puente y el vino la mente
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
La oración de los rectos en su gozo.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Tal padre, tal hijo.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Muerte y venta deshace renta.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Vida bien concertada, vida holgada.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Amor sin plata, no dura.
Ira de hermanos, ira de diablos.
El amor es una hierba espontánea