La prisa se tropieza en sus propios pies.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Piedra que rueda no hace montón.
Bala que zumba, no mata.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Gente pobre no necesita criados.
El que camina, no estorba.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
La ciática no se cura, con cualquier barata untura.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Ve tu camino para no tropezar.
Más vale tarde que nunca.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Dos cabezas piensan más que una.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Más vale la seguridad, que la policía.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Al viejo pelele, todo le duele.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
Un amigo vale cien parientes
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.