A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Compañía de dos, mi perro y yo.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
No gastes pólvora en gallinazos.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
La mano perezosa, pobre es.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
El solo querer es medio poder.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
El caballo viejo conoce bien el camino.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
El ojo del amo engorda el ganado.
El mono sabe el palo al que trepa.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Quien cae no tiene amigos.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Fiado has, tu pagarás.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Saber poco obliga a mucho.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Unos mueren para que otros hereden.
De mala ropa no sale un buen traje.
A diente cogen la liebre.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo