El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Cada ollero alaba su puchero.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Más duro que rulo de estatua.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Hace más el que quiere que el que puede.
A un bagazo, poco caso.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Cada gusto cuesta un susto.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Más doblado que carpa de camión.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Asno de dos, válgale Dios.
Vicio no castigado crece desatado
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Dos no riñen si uno no quiere.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
No es bueno huir en zancos.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Antes de criticar, mírate la cola.