Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Tiene la cola entre las patas
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
El corazón es un guía que los pies siguen
Cuenta errada, no vale nada.
Quien no canea, calvea.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Palos con gusto no duelen.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Un buen día vale por un mal mes
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Al malo, lo mejora el palo.
El que mal se maneja, despacio padece.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
A mal vivir, mal morir.
No quieras correr cuando apenas aprendes a caminar.
Vale más tener que no desear.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
La libertad vale más que el oro
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
El que mal vive, poco vive.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Nadie quiere la salud más que el paso.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Cuando veas una alpargata rota, no estará muy lejos la otra.