Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Cada ollero alaba su puchero.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Igual con igual va bien cada cual.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Buen corazón vence mala andanza.
Casa sin moradores, nido de ratones.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Más viejo es el viento y aún sopla.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Cuanto más se ama menos se conoce
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
La curiosidad mató al gato.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.