Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
A camino largo, paso corto.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Lo raro es caro.
Si vas para volver, no vayas.
La avaricia rompe el saco.
Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Una vida inútil es una muerte prematura.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
A cabo de rato, Andújar.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Es más fácil saber como se hace una cosa que hacerla.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Quien siembra llorando, siega cantando.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Para bien morir, bien vivir.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
No son malos tiempos, es malo el hombre
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.