Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Al roble no le dobles.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Más barato es cuidar que edificar.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
No tocar pito.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
Patada de yegua no mata caballo.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
No hay que buscarle tres pies al gato.
La suerte es de los audaces.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Dos montañas no se pueden juntar, pero dos piedras sí.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Más enseñan las manos que los labios.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
Bien guardar no es poco ganar.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Donde se está bien nunca se muere
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Como chancho en misa.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Para aprender, perder.
Ama de cura, puta segura.
El que la hace, la paga.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
La rata avisada, no muerde carnada.