Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
Dar patadas de burro.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
A buen salvo está el que repica.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Más matan faldas que balas.
A virgo perdido nunca falta marido.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Dama tocada, dama jugada.
Antes de criticar, mírate la cola.
Lo que dejes para después, para después se queda.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Una flor no hace primavera.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
No se debe escupir al cielo.
Más vale la seguridad, que la policía.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Es mejor sudar que temblar
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Al buen, regalo; al malo, palo.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Más vale una imagen que cien palabras.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Ha de salir la corneja al soto.
El que come solo, muere solo.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Un mal pequeño es un gran bien.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Quien más tiene, menos suelta.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú