En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Más barato es cuidar que edificar.
El mal que no es durable, es tolerable.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Cabra manca, a otra daña.
De sabios es variar de opinión.
Quien bien siembra, bien coge.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Ver pecar, convida a pecar.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Favores harás, y te arrepentirás.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Agarrando aunque sea fallo.
Las penas con pan son buenas.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Dama tocada, dama jugada.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Al mal tiempo, buen paraguas.
A quien mucho tiene, más le viene.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Olvidar una deuda no la paga.
No hay peor saber que no querer.
Bicho malo nunca muere.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.