Más pija que el Don Bosco.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
La virtud es de poco sueño.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
La muerte, al pobre no se atreve.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
El cerdo siempre busca el fango.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Muerte deseada, vida prolongada.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
La práctica hace al maestro.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Más vale prevenir que curar.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
El que tiene más galío, traga más pinol.
La mala vida acaba en mala muerte.