Al enfermo que es de vida, el agua es medicina.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Disfruta solo los placeres del momento.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
En hacer bien nunca se pierde.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
La confianza mató a su amo.
Depende de cómo caigan las cartas
Mata, que Dios perdona.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
La leña cuando más seca más arde.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Un pie calzado y otro descalzo
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
El amor, de necios hace discretos.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Navarro, ni de barro
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Barco grande, ande o no ande.
La voz del asno no pasa del tejado.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Un espejo no sabe ser embustero.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Mucho preito hace mendigo.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
El corazón es un guía que los pies siguen
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
El hambre arroja al lobo al bosque.