En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
Los medicos también se mueren.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Flor temprana fruto no grana.
Dejar al gato con el pescado.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Nadie es mejor que nadie.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
La espina saldrá por donde entró.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
No hay mano que pueda para el tiempo
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
No todo el que llora, de pena llora.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Lágrimas de viuda, poco duran.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
Boca con duelo, no dice bueno.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
La buena vida no quiere prisas.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo