Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
Amor y muerte, nada más fuerte.
El cebo oculta el anzuelo.
Si no existiera la gente común tampoco existirían las personas extraordinarias.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Hay más refranes que panes.
Muchas cabezas teñen pelo, pero no todas tienen sesos.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
El que poco pide, poco merece.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Si el deudor no se muere, la deuda no se pierde.
Dádiva forzada no merece gracias.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Dar palos de ciego.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Entre más viejo el violín, mejor es la melodía.
A la mujer brava, la soga larga.
Mal ajeno es ruin consuelo.
A buen bosque vas por leña.
Ni cenamos ni se muere padre.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Quien ama, teme.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Agua corriente no mata a la gente.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
Come y bebe, que la vida es breve.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Otros tiempos, otros modos.
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
De solo aire no vive nadie.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Para los desgraciados se hizo la horca.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.