Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Sol puesto, obrero suelto.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Mujer casada, casa quiere.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
La virtud es de poco sueño.
Hoy arreboles, mañana soles.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Dar antes que amagar.
Dar una fría y otra caliente.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Días y ollas hacen grandes obras.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Más vale puta moza que puta jubilada.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
La lujuria nunca duerme.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Burro cansado, burro empalmado.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.