De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Estar como las putas en cuaresma.
La mula y la mujer son malos de conocer.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Madre quiero ser, e hijos tener.
A casa de tu tía, más no cada día.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Maestre por maestre, seálo éste.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Después de el lunes viene el martes.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Buena vida si refrenas tu ira.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
A buenas horas, mangas verdes
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
A bien obrar, bien pagar.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Donde hay obras, hay sobras.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
La vida mejora de hora en hora.
Haz favores y tendrás enemigos.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.