El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Igual con igual va bien cada cual.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
A capar se aprende cortando cojones.
Hombre harto, no es comilón.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Pan tierno, casa con empeño.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.