El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
El que parte y reparte toca la mejor parte
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Julio, siega y pon tres cubos.
Dar limosna no aligera la bolsa
La vida es así, y el día es hoy.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Cruz y raya, para que me vaya.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
El que guarda, halla.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Al son que te tañan, a ése baila.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Que bailen los que están en la fiesta.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
El pez muere por su propia boca.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Más peligroso que mono con navaja.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
La primavera la sangre altera.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Llegó el momento de la verdad.
Una van de cal y otra van de arena.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Juegos de manos se van al culo.