Quien no madruga, no caza boruga.
Boca con duelo, no dice bueno.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Lancha La no pasa en balde.
El que jura miente.
El que demonios da, diablos recibe.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
A mucho amor, mucho perdón.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Jornada emprendida, medio concluida.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Quien busca, halla.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Otro gallo le cantara.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
A buen amigo buen abrigo.
Ser lento en dar es como negar.
No hay cosa que no tenga su contra.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Casarse bajo el palo de la escoba
De joven maromero y de viejo payaso.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
muero Marta, y muero Harta.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Aunque el águila vuela muy alta, el halcón la mata.