No valdees aguas desconocidas.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
En poca agua, poco se navega.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Moza gallega, nalgas y tetas.
En que poco agua te ahogas.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Sal derramada, quimera armada.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Aire gallego, escoba del cielo.
Su ladrido es peor que un mordisco
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Tienes menos sesos que una piedra.
De boca para fuera.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
El que quiera peces que se moje el culo.
La mujer casta esta siempre acompañada.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
La ruana no es para el primer aguacero
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Con agua pasada, no muele el molino.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Llegaste como agua en Mayo.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Más vale sudar que estornudar.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.