De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
No está siempre el agua clara, ni el palo para la cuchara.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Caldera observada no hierve jamás.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Refregadas, duelen más las llagas.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
De chica candela, grande hoguera.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Agua en Marzo, hierbazo.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Del monte sale, con que se arde.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Un Julio anormal seca todo manantial.
El agua clara y corriente, no contamina a la gente.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Detrás de los pedos viene la mierda.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Estas más puesto que un calcetín.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Barba bien bañada, medio rapada.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
El agua que corre nunca se corrompe.
Agua de llena, noche de angulas.