La tierra será como sean los hombres.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
El que tiene sed, busca agua.
El agua de San Juan quita aceite, vino y pan.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Amor de amos, agua en cestos.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
El agua derramada es difícil recogerla.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
A barba muerta, poca vergüenza.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Hacerse la boca agua.
Por donde pasa moja.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Tierra de roza y coño de moza.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
La casa quemada, acudir con el agua.
Agua estancada no mueve molino.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.