Abad y ballestero, mal para los moros.
Ladra de noche para economizar perro.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
A pan ajeno, navaja propia.
El que con lobos anda a aullar aprende.
A la zorra, candilazo.
Hablar más que lora mojada.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Ofrecer el oro y el moro.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
A chico caudal, mala ganancia.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Peor es mascar lauchas
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
No hay ladrón sin encubridor.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
A gran calva, gran pedrada.
Hablar con lengua de plata.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Dinero de canto, se va rodando.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Dar una de cal y otra de arena.
El que fía, o pierde o porfía.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Burro que piensa bota la carga.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.