Ave por ave, el carnero si volare.
El sol de Marzo, da con el mazo.
El flojo trabaja doble.
El que persevera triunfa.
Cuando el pobre lava, llueve.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Riña de amantes, agua referescante.
El que rompe, paga.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Una buena bota, el camino acorta.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
Grano a grano la gallina llena el buche.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Aramos, dijo la mosca al buey.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
La lima, lima a la lima.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Hablar a calzón "quitao".
Dios castiga, pero no ha palo.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
A cada rey su trono.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Dar de comer al diablo.