Ladran, pues cabalgo.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
De mercader a ladrón, un escalón.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Hacer oídos de mercader.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Perro ladrador, poco mordedor.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Por un clavo se pierde una herradura.
Dinero guardado, barco amarrado.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Allega, allegador, para buen derramador.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
A diente cogen la liebre.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
A barco viejo, bordingas nuevas.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
A consejo de ruin, campana de madera.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Emborrachar la perdíz
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Como la espada, así la vaina.
Tronar como un arpa vieja.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Jugar al abejón con alguien.
Pa'trás como las del marrano.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.