El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Ingratos hacen recatados.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Quien mucho da mucho recibe.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
De vaca vieja, novilla brava.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Dar caramelo.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Mejor precavido, que arrepentido.
En arca abierta, el justo peca.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Al loco y al aire, darles calle.
El borracho, de nada tiene empacho.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
A Seguro se lo llevaron preso
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Entre más viejo más pendejo.
Dios da, nunca vende.
Hacer favores, empollar traidores.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Errar es humano.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.