Viejo es Pedro para cabrero.
Ver pecar, convida a pecar.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
A un traidor, dos alevosos.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
A burra vieja, albarda nueva.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
A tal amo tal criado.
Mal oledor, mal catador.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
A burro viejo, poco forraje.
De comerciar a robar, poco va.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
El viejo que se cura, cien años dura.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Perro que ladra no muerde.
Ama de cura, puta segura.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Bocado comido no guarda amigo.
Cuídate del amigo al que has ofendido
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Riqueza vieja es la nobleza.
Con gente mal criada, nada.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
A preguiça se deu bem.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Buena fama, hurto encubre.
Ser lento en dar es como negar.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.