Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
El daño hecho no tiene remedio.
Por robar la carne el gato, se colgó en el garabato.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Víbora que chilla no pica.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Cada doblón acumulado ha sido diez veces rapiñado.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Burro adornado, busca mercado.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Cuenta errada, no vale nada.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Por un clavo se pierde una herradura.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Secreto a voces.
El Rey es poco para su porquero.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Echando a perder se aprende.