Haz como la campana, que tañe y calla.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
El vino casi es pan.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Está más loco que una cabra.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Pagan justos por pecadores.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
El último que se pierde es la esperanza.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Deja que el buey mee que descansa.
No ensucies el agua para después tomártela.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Dos agujas no se pinchan.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Bollo crudo, engorda el culo.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Deja al menos un huevo en el nido
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
Todo va a parar al dedo malo.
El jumento para la arada es malo; para la carga es bueno.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Entre más apuro menos prisa.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Ponte al sol y harás sombra.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.