En Tosantos tal y cuanto, y en San Andrés no preguntes de qué bota es.
Hacer una cosa contra viento y marea.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Abre la boca que te va la sopa.
La muerte hace reflexionar.
Más caga un buey que cien golondrinas.
Las novedades son la sal de la vida.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
El pez muere por su propia boca.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
La cabeza blanca y el seso por venir.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
Llagas viejas, tarde sanan.
Haber de todo, como en botica.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Bonito era el diablo cuando niño.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Nunca anochece donde se ama.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Pensando en pajarito preña'o
El que quiere subir inventa la escalera.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Suegra, ni de barro es buena.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Gran tocado y chico recado.
El monte tiene ojo.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Con ciertos amigos, no se necesitan enemigos.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
No hay que ofender al cocodrilo antes de pasar el río.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Mala cuña es la de la propia madera.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
No es el diablo tan feo como pintado lo vemos.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?