El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
La excepción confirma la regla.
Donde falta la previsión, faltará provisión.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Todos tenemos pelitos en el culo y no nos los vemos.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
A dos puyas no hay toro bravo.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
A un asno, bastale una albarda.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Guardia viejo no cae en gancho.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Lo que haces, encuentras.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
No necesito tecomates para nadar.
Albacete, caga y vete.
De cuentos suele irse a chismes.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
El que manda, manda.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
El amor es de hermano y no de señor.
Los burros prefieren la paja al oro.
No arrojes margaritas a los puercos.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
El pelo se pierde, la calvicie nunca.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
El que canta, sus males espanta.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Para enfermedad de años no hay medicina.
Más aburrido que bailar con su hermana.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.