El muerto se asusta del degollado.
El corazón conoce la amargura del alma.
Como es el padre, así es el hijo.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
Quien solo vive, solo muere.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Años de nones, muchos montones.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Algún ciego se ha curado con lo mismo que ha cegado.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
La sangre del pobre el rico se la come.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Ir a matar lobos no es para bobos.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Agua estancada, agua envenenada.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
No hay que empezar la casa por el tejado.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
No hay alegría sin aflicción.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
La comida entra por los ojos.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.